Interior de una bomba de calor aire agua con el evaporador, el compresor y el circuito de refrigerante que calienta el agua de la vivienda

Cómo funciona una bomba de calor paso a paso en 2026

Aerotermia Básica

Actualizado: agosto de 2026

En la guía general sobre qué es la aerotermia explicamos el principio: la bomba de calor no fabrica calor, lo traslada del aire de la calle al agua de tu circuito.

Este artículo va un nivel por debajo. Aquí abrimos la máquina y recorremos el ciclo completo con las presiones y temperaturas reales de un equipo doméstico funcionando en un día de invierno.

No es un ejercicio académico. Entender este ciclo es lo que te permite después interpretar por qué tu equipo consume más de lo previsto, por qué el instalador insiste tanto en la temperatura del agua o qué está pasando cuando la unidad exterior echa vapor y cambia de sonido.


Las cuatro piezas que hacen el trabajo

Todo el ciclo depende de cuatro componentes. Ni uno más.

ComponenteQué haceDónde está
EvaporadorAbsorbe calor del aire exteriorUnidad exterior
CompresorEleva presión y temperatura del gasUnidad exterior
CondensadorCede el calor al agua de tu circuitoUnidad interior (o exterior, en monobloc)
Válvula de expansiónBaja la presión y cierra el cicloAntes del evaporador

Entre ellos circula el refrigerante, que es el protagonista real. Es un fluido elegido por una propiedad muy concreta: hierve a temperaturas ridículamente bajas. El R290 (propano), cada vez más común en equipos nuevos, hierve a -42 °C a presión atmosférica.

Esa es toda la magia. A -5 °C en la calle, para el agua hace un frío considerable; para el R290, hace un calor tremendo — está 37 grados por encima de su punto de ebullición.


El ciclo, etapa por etapa

Vamos a seguir una porción de refrigerante durante una vuelta completa. Escenario: 2 °C en el exterior, sistema entregando agua a 45 °C para radiadores de baja temperatura.

Etapa 1 · Evaporación

Estado de entrada: líquido a -8 °C, 4 bar de presión.

El refrigerante entra en el evaporador, un intercambiador de aletas que ocupa casi toda la parte trasera de la unidad exterior. El ventilador empuja aire de la calle a través de esas aletas.

Ese aire está a 2 °C. El refrigerante, a -8 °C. Hay 10 grados de diferencia, y el calor siempre va de lo caliente a lo frío, así que el aire cede calor al refrigerante.

Con esa energía el refrigerante hierve. Deja de ser líquido y pasa a gas, sin apenas cambiar de temperatura — porque toda la energía absorbida se invierte en el cambio de estado, no en calentarse. Es el mismo fenómeno por el que el agua hirviendo se queda en 100 °C aunque sigas dándole fuego.

Estado de salida: gas a -5 °C, 4 bar.

Dato que importa: el aire sale del evaporador más frío de lo que entró, típicamente 4 o 5 grados menos. Si pones la mano detrás de la unidad exterior en invierno, notarás una corriente fría. Eso es la energía que le acabas de robar al aire.

Etapa 2 · Compresión

Estado de entrada: gas a -5 °C, 4 bar.

El compresor es el corazón del sistema y la única pieza que consume electricidad de forma relevante. Comprime el gas hasta unos 25 bar.

Al comprimir un gas, sus moléculas se agolpan y chocan más, y eso se traduce en un salto brutal de temperatura. El mismo gas que entró a -5 °C sale a más de 75 °C.

Estado de salida: gas a 78 °C, 25 bar.

Aquí es donde se decide la eficiencia de todo el sistema. Cuanto mayor sea el salto de presión que le pides al compresor, más electricidad consume. Y ese salto depende de dos cosas: lo frío que esté fuera y —sobre todo— lo caliente que quieras el agua.

Por eso un instalador competente insiste tanto en trabajar con temperaturas de impulsión bajas. Cada grado de menos en el agua es un compresor trabajando más relajado.

Etapa 3 · Condensación

Estado de entrada: gas a 78 °C, 25 bar.

El gas caliente llega al condensador, un intercambiador de placas donde circula, por el otro lado, el agua de tu instalación. El agua vuelve de los radiadores a unos 40 °C.

El refrigerante está a 78 °C, el agua a 40 °C: el calor pasa del uno al otro. El agua sale a 45 °C hacia tus emisores.

Al perder ese calor, el refrigerante se condensa: vuelve a estado líquido. De nuevo, el cambio de estado es lo que permite mover tanta energía.

Estado de salida: líquido a 45 °C, 25 bar.

Etapa 4 · Expansión

Estado de entrada: líquido a 45 °C, 25 bar.

La válvula de expansión es un estrechamiento controlado. El líquido pasa a través de él y su presión se desploma de 25 a 4 bar.

Cuando un fluido se expande bruscamente, se enfría. Es lo mismo que notas al soplar un desodorante y ver que el bote se queda helado.

Estado de salida: líquido a -8 °C, 4 bar. Exactamente donde empezamos.

El ciclo vuelve a comenzar. Un compresor doméstico completa este recorrido de forma continua mientras haya demanda de calefacción.


Por qué esto produce cinco veces más calor del que consume

Sumemos lo que ha pasado en una vuelta:

  • El aire de la calle aportó 4 unidades de energía (gratis, en la etapa 1)
  • El compresor aportó 1 unidad de energía (tu electricidad, en la etapa 2)
  • El agua recibió 5 unidades de energía (en la etapa 3)

No se ha violado ninguna ley física. La energía total que entra al sistema es la misma que sale. Lo que ocurre es que cuatro de cada cinco unidades no las pagas tú: estaban en el aire.

Ese cociente entre el calor entregado y la electricidad consumida es el COP. En el escenario de este artículo (2 °C fuera, agua a 45 °C) rondaría 3,5. Si el mismo equipo trabajara con suelo radiante a 35 °C, subiría a 4,5 o 5.

El mismo aparato, la misma casa, el mismo día: 30% de diferencia en la factura solo por la temperatura del agua. Esta es la conclusión práctica de todo el artículo.


Qué pasa cuando hace mucho frío: el desescarche

En el evaporador ocurre algo inevitable. El refrigerante está a -8 °C, y el aire de la calle lleva humedad. Cuando ese aire toca las aletas heladas, la humedad se condensa y se congela.

Se forma escarcha, la escarcha tapona el paso del aire y el intercambio deja de funcionar. El equipo pierde rendimiento por momentos.

Para resolverlo, el sistema hace un ciclo de desescarche: invierte temporalmente el circuito y manda gas caliente al evaporador para fundir el hielo. Dura entre 3 y 10 minutos, y durante ese tiempo el equipo no está calentando tu casa — está calentándose a sí mismo.

Qué vas a notar cuando ocurra:

  • Vapor saliendo de la unidad exterior. No es humo ni una avería.
  • Un cambio de sonido, a veces con un golpe seco al conmutar la válvula de cuatro vías.
  • El ventilador exterior parado unos minutos.
  • Un charco de agua bajo la unidad. Normal: es el hielo derretido, y por eso la unidad debe instalarse con drenaje previsto.

Un desescarche cada 40–90 minutos en condiciones de frío y humedad es normal. Uno cada 15 minutos no lo es, y suele apuntar a sensor sucio, falta de refrigerante o mala ubicación de la unidad.


En verano, el ciclo se invierte

Una válvula de cuatro vías cambia el sentido de circulación del refrigerante. Evaporador y condensador intercambian sus papeles:

  • El intercambiador interior pasa a absorber calor de tu casa
  • El intercambiador exterior pasa a soltarlo a la calle

El agua que sale ahora está a 7–18 °C en lugar de a 45 °C, y alimenta fancoils o el propio suelo radiante en modo refrescante.

Es la misma máquina y el mismo ciclo, girado. Por eso una bomba de calor sustituye a la vez a caldera y aire acondicionado.


Monobloc y bibloc: dónde se corta el circuito

Las cuatro etapas son idénticas en ambos casos. Lo único que cambia es por dónde pasa la frontera entre exterior e interior.

Monobloc. Los cuatro componentes van dentro de la unidad exterior. El condensador intercambia allí mismo con el agua, y a tu casa solo entran dos tuberías de agua. El circuito de refrigerante viene sellado de fábrica, así que la instalación no requiere habilitación en gases fluorados y hay menos riesgo de fugas. Contrapartida: las tuberías de agua atraviesan el exterior y deben ir bien aisladas y protegidas contra heladas.

Bibloc. Evaporador y compresor van fuera; el condensador, dentro. Entre ambas unidades circula refrigerante por tubería de cobre. Suele rendir algo mejor y no tiene riesgo de congelación en el tramo exterior, pero exige un instalador habilitado y las conexiones de refrigerante hechas en obra son el punto donde aparecen las fugas.

Con refrigerantes inflamables como el R290, el monobloc gana terreno precisamente porque mantiene todo el propano en el exterior.


Preguntas frecuentes sobre el ciclo

¿El refrigerante se gasta? No. Circula en bucle cerrado, como el de tu nevera. Si baja de nivel, es que hay una fuga y hay que localizarla, no simplemente rellenar.

¿Por qué mi equipo arranca y para constantemente? Se llama ciclado corto y suele indicar sobredimensionamiento: la máquina da más potencia de la que la casa pide, alcanza la consigna enseguida y se apaga. Desgasta el compresor y dispara el consumo. Un depósito de inercia lo mitiga, pero la causa está en el dimensionado.

¿Los equipos Inverter funcionan distinto? El ciclo es el mismo. Lo que cambia es que el compresor puede regular su velocidad en vez de ir a todo o nada, adaptando la potencia a la demanda real. Es la diferencia entre conducir a velocidad constante o a base de acelerones y frenazos, con el mismo efecto sobre el consumo.

¿Puede una bomba de calor dar agua a 70 °C? Algunas sí, con equipos de alta temperatura o con doble etapa de compresión. Pero el COP se hunde hasta 2 o 2,5. Suele salir más barato adaptar los emisores que forzar la máquina durante quince años.


Lo que hay que llevarse de aquí

  1. La bomba de calor transporta calor, no lo genera. Por eso puede entregar más energía de la que consume.
  2. El compresor es el único gran consumidor eléctrico, y su esfuerzo depende directamente de la temperatura del agua que le exiges.
  3. Bajar la temperatura de impulsión es la palanca de ahorro más potente que tienes, y depende de los emisores y del aislamiento, no del equipo.
  4. Vapor, ruidos puntuales y charcos bajo la unidad exterior en invierno son comportamiento normal.

Metodología: las presiones y temperaturas de este artículo corresponden a un equipo doméstico con refrigerante R290 en condiciones habituales de invierno peninsular. Son valores orientativos para entender el ciclo: cada equipo trabaja con su propia curva. Este sitio no vende ni instala equipos.

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